IA, hegemonía cultural y la ambivalencia progresista
La IA no es solo una tecnología productiva; es una infraestructura cognitiva que reorganiza la relación entre conocimiento, trabajo intelectual, poder simbólico y capacidad de decisión colectiva. Quien define sus arquitecturas, sus datos de entrenamiento y sus usos sociales no solo gana competitividad económica, sino también la capacidad de estructurar el sentido común de época.
Durante décadas, la izquierda se formó críticamente frente a la financiarización, la globalización desregulada o las plataformas digitales, pero ha tendido a ver la IA como una prolongación del capitalismo de vigilancia. Esa lectura contiene elementos ciertos, pero es insuficiente: la IA no es solo una herramienta del capital; es un nuevo “medio de producción del conocimiento”. Y, como enseñó Polanyi, cuando un factor estructural reorganiza la sociedad, la cuestión no es si nos gusta o no, sino qué instituciones lo encuadran. Renunciar a intervenir equivale a dejar que el mercado —o los Estados más fuertes— definan su lógica social.
Además, la idea de que la IA democratizará automáticamente el conocimiento es ingenua. La historia muestra lo contrario: ninguna tecnología es progresista per se. La imprenta difundió saberes, pero también propaganda; internet abrió información, pero concentró poder en pocas plataformas. Hoy compiten distintos modelos civilizatorios por definir la gobernanza algorítmica. China no “democratiza” la IA: la socializa bajo una racionalidad estatal que combina planificación tecnológica, control político y expansión geoeconómica. Estados Unidos la impulsa desde la lógica corporativa. Europa, aún dubitativa, intenta regularla sin haber construido plenamente su soberanía tecnológica. En ese vacío estratégico, la ausencia de una propuesta progresista coherente es especialmente visible.
La batalla de la IA es, en realidad, una batalla por la organización social del conocimiento. Si los sistemas de IA median cada vez más la educación, la administración, la sanidad, la investigación o la deliberación pública, configuran las........
