Industrializar la vivienda: el paso que España no puede aplazar
Industrializar la vivienda: el paso que España no puede aplazar
La vivienda necesita más capacidad técnica, más eficiencia y más industria. Eso exige dejar de afrontar el problema con herramientas que ya no están a la altura
Llevamos demasiado tiempo hablando del precio de la vivienda en España como si ahí estuviera la raíz del problema. No lo está. El fondo es más profundo: no somos capaces de construir con la rapidez, la escala y la eficiencia que hoy exige el país. Mientras el debate público y político se pierde una y otra vez en topes, ayudas o incentivos fiscales, seguimos sin entrar en lo esencial. Queremos responder a una necesidad masiva con una máquina demasiado lenta. El resultado está a la vista. El Índice de Precios de Vivienda subió un 12,9 por ciento interanual en el cuarto trimestre de 2025, y en febrero de 2026 el precio medio de oferta de venta en España alcanzó los 2.673 euros por metro cuadrado, mientras el alquiler se situó en 15 euros por metro cuadrado.
Los datos de actividad tampoco invitan al optimismo. En 2024 se terminaron 100.980 viviendas. Es una cifra mejor que la de años anteriores y demuestra que el sector responde, pero también que lo hace tarde y con una escala insuficiente para el reto que tiene delante. Además, los datos parciales disponibles de 2025 apuntan, con la cautela debida y a falta de cierre anual oficial, a que la cifra de viviendas terminadas podría situarse ligeramente por debajo de la de 2024. La comparación con la proyección demográfica deja poco margen para el autoengaño. El INE prevé 3,69 millones de hogares más entre 2024 y 2039. La conclusión es sencilla. La capacidad de producción sigue por debajo de lo que España necesita. Y, cuando el problema de fondo es la escasez, intervenir solo sobre el precio se parece más a administrar el problema que a........
