¿Un mundo sin seguros?
¿Un mundo sin seguros?
Queda mucho por hacer para mejorar la protección y la tranquilidad del bienestar de la población, reforzando la mutualización, piedra angular sobre la que se edifica el seguro
Javier Olaechea Ibáñez
Abraham Maslow, en su obra 'Una teoría sobre la motivación humana', formuló una jerarquía de las necesidades humanas, defendiendo que conforme se satisfacen las necesidades básicas, en la parte baja de la pirámide, los seres humanos desarrollamos necesidades y deseos más elevados, hacia la cúspide de la pirámide. En la pirámide de Maslow, la seguridad se configura como la segunda necesidad más básica, tras las fisiológicas. El seguro nace de la fragilidad humana, de nuestros temores, y de la necesidad de sentirnos protegidos, una vez satisfechos nuestros instintos más básicos. Esta circunstancia es una muestra de cómo el ser humano ha buscado protegerse a lo largo de la historia. El seguro es una figura tan antigua como lo es el comercio, lo que nos retrotrae en el tiempo no menos de cinco milenios. Forma parte del progreso económico y social de la humanidad, que ha buscado siempre, al menos desde sus inicios como sociedad organizada, seguridad para lograr su bienestar. No podemos concebir un mundo sin seguros.
En la edad antigua, las civilizaciones griegas, romanas y babilónicas ya disponían de formas primitivas de protección, buscando salvaguardar sus intereses personales y comunitarios. En Babilonia, algunos milenios antes de Cristo, los mercaderes crearon una forma de compartir la pérdida de mercancías que cualquiera de ellos pudiera tener durante su transporte. El Código de Hammurabi, un histórico código legislativo dos mil........
