menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Tesorería de torrija

12 0
04.04.2026

Cuando vemos subir el pan, o bien el pan de canelas, ya sospechamos que la cosa viene enseguida entre jodida y muy jodida

Escucha el artículo. 2 min

Escucha el artículo. 2 min

Más artículos del autor

Ángel Antonio Herrera

La torrija, la entredorada torrija, nos da la cifra ajustada y desmedida de lo cara que se ha puesto la vida, desde que va en curso la guerra que Trump iba a despachar en dos aspavientos. Hay que mirar bien la torrija, porque la torrija ... es matemática. Resulta que la torrija, la abrileña torrija de hoy mismo, tiene ya el precio bien aupado, porque para inventar una torrija hay que reunir huevos, leche, azúcar y aceite, entre otras cosas, y así sale la delicia por un potosí. La torrija, la luminosa torrija de domingo, nos está haciendo la tesorería del mundo del consumo en crisis, porque en la torrija acaba el estrecho de Ormuz, y así vemos que en un postre humilde se concreta el encarecimiento del petróleo, o sea, del transporte, y luego las materias primas, que son el subidón. En el precio de la torrija intervienen un ayatolá, o varios, y Trump, y un capitán de Netanyahu, y un camionero encabronado de Almería. Se dispara el euríbor, y el carburante, y el tomate, pero sobre todo se dispara la torrija, que es como si sube el pan, pero de otra manera. La torrija es un pan con birlibirloques de canela que tiene su auge en estos días de Semana Santa, y cuando vemos subir el pan, o bien el pan de canelas, ya sospechamos que la cosa viene enseguida entre jodida y muy jodida. Hablan por ahí economistas y almirantes, linces de la geopolítica y charlatanes de la demagogia, lobos de la diplomacia y jerifaltes del susto, a ver si entre todos nos hacen el presupuesto incierto del mes, pero el presupuesto lo concreta en un pispás una torrija, la humilde torrija de siempre, que ahora tiene la condición de postre encarecido y, por tanto, la de asesor financiero de la las giras por Carrefour. La torrija ha sido, desde siempre, un prodigio de materias básicas, con lo que estamos ante una artesanía de pobres que ahora es una exquisitez de escaparate de bombonería cara. No nos saldrán las cuentas, pero la torrija nos hace las cuentas. Nos orienta mejor que el asesor fiscal, y los inversionistas. Acabará expuesta en las bandejas de las mejores perfumerías.


© ABC