La máquina de vapor
Acabo de regresar de Inglaterra, esa pérfida Albión que aún añora el imperio que poseía cuando inventó la máquina de vapor, y todo confirma que, fuera de los carísimos barrios de moda en Londres, el país arrastra un desgaste evidente. Lejos aún de la ruina o del colapso, esa decadencia se perciben en cómo todos los servicios funcionan peor de lo que lo hacían, en esos trenes decrépitos. Pese a que los datos contradigan esa impresión, con una economía en crecimientos y con previsiones del FMI aún mejores, la decepción instaurada desde el brexit ha calado como un nuevo estado de ánimo nacional.
Pensaba en ello este lunes, mientras un tren ardía el........
