El horror, el horror
Antes de ayer se cumplían ciento dos años de la muerte de Joseph Conrad, una de esas efemérides discretas, veraniegas, que apenas ocupan unas líneas en las cuentas de divulgación cultural, pero que nos recuerdan hasta qué punto las modas pasan y que, pese a ellas, algunos libros envejecen mejor que sus lectores. Basta abrir El corazón de las tinieblas para constatar que aún nos atrapan muchas de las preguntas que este exiliado polaco planteaba en 1899.
El corazón… omnipresente durante mis estudios universitarios, se me enseñó como una feroz denuncia del colonialismo europeo. Lo es. Pero también habla de la facilidad con la........
