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Contra el desencanto: las alianzas

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07.04.2026

Me encantan los libros de ensayo cuyo título te guía el pensamiento y te invita a la acción. El libro de Cristina Monge Contra el descontento. Por una alianza para construir futuros deseables, premio Paidós 2026, es un compendio de presentes y futuros. Tiene la virtualidad de que proyecta porvenires posibles y lo hace a partir de las desilusiones que nos ha traído el mundo actual. En él, cambio climático, desigualdades y guerras nos han sumido los pensamientos en un desencanto ecosocial casi generalizado. Los medios de comunicación nos zarandean cada día con noticias poco esperanzadoras, las redes sociales parecen almacenes de lamentos y fealdades; casi todo son enfados y malestares.

Frente a este descontento se rebela la autora del ensayo para darnos claves de lectura y posterior actuación. Personalmente, me gusta encadenar los títulos de los distintos apartados antes de leer un libro tan motivador como este; digamos que me sirve de epílogo de un prólogo, el índice que me gusta es aquel que descubre las intenciones de la autora. Me voy a permitir encadenar las secciones que formula.

En la PRIMERA parte se pregunta si el origen del descontento supone que lo que ayer era indignación hoy ha mutado en decepción, incluso en desafección que ya era indignación. Es más, nos encontramos con más decepción de la que cabría esperar; será porque la rabia ha cambiado de bando. Los malestares cambian pero permanecen; en parte porque los mercados globales se olvidaron de cuidarnos. Por eso, la desigualdad nunca se fue, sin duda azuzada por una corrupción que no cesa. Es más cuando despertamos de un estado de quietud, la guerra sigue ahí. Tanto que la conversación pública está envenenada. Olvidamos que una sociedad es un espacio de comunicación, en el cual la desinformación tiene un alto impacto.

En la SEGUNDA parte identifica las caras del descontento. Observa una multitud aturdida por las incertidumbres, temerosa y desconfiada. Será porque caminamos mal por terreno desconocido; somos sociedades temerosas que no encuentran nada afectivo, a nadie en quien confiar. Se pregunta quién nos ha robado el futuro; acaso fue TINA, There Is No Alternative (No hay alternativa); ese regalo envenenado del neoliberalismo popularizado por Margaret Thatcher. Sin alternativas no hay futuro, si no miramos al pasado nos tumbará la ultraderecha. Esta ha conquistado a los jóvenes. Quizás debido a que la democracia no se sabe si ha desarrollado una buena educación. Esa que logra convencer de que una sociedad con estilo feminista permite vivir mejor. Lanza una pregunta incómoda: ¿Qué vais a hacer ante este panorama?

La TERCERA parte nos invita a luchar por el futuro, para lo cual hay que volver al principio: recuperar la utilidad de la política y la democracia; decidir aquello que queremos tener en común, reconocer que hay alternativas; enfrentarnos al prestigio del pesimismo. Para conseguirlo es necesario sanar la conversación pública que ponga de manifiesto la desinformación, porque hechos ciertos existen y se pueden demostrar, incluso aunque supongan discrepancias. Todo pasa por maximizar el bienestar dentro de los límites del planeta. Para conseguirlo hay que politizar la transición ecológica operada por una sociedad que es la protagonista del cambio, dentro de un progreso ecosocial.

Esa sociedad puede construir el futuro que queremos, que no se predice sino que se crea. Para lograrlo hay que renovar el contrato social en forma de una nueva alianza con el planeta como escenario de juego/desempeño social. No debemos preguntarnos solamente qué va a pasar; sino qué vamos a hacer.

Si así sucede, lograremos, apoyados en el rigor necesario, el diseño del lugar al que queremos llegar. Necesitaremos entender bien las causas del descontento; atrevámonos a equivocarnos, pero actuemos de inmediato. Hasta aquí el índice dialogado del libro. Merece la pena profundizar en sus partes.

Gracias a la autora –a su sencillez expositiva y relacionada mediante interacciones del pensamiento y la acción– entró algo de luz en la España que escucha o lee sus artículos. El libro es una invitación a la lectura para cualquier persona que mire al futuro y reflexione sobre el pulso vital de las cosas.


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