La técnica del regreso de 'El Hormiguero': calculada para arrasar
Había ganas de ver la nueva escenografía de La Revuelta. El programa ha cambiado un teatro bajo tierra por uno de postín, el Teatro Albéniz. Auditorio que impresiona al entrar la primera vez. Sus solemnes techos altos te hacen sentir en un sitio histórico. El nuevo decorado juega a la arquitectura del lugar. Más lujoso, como el teatro. Más luminoso, como requiere el prime time. Muy limpio, raro para el universo de Broncano. Pero ya lo irán llenando de regalos, golpes y otros pequeños trozos de vida. Sin embargo, al programa de David Broncano arrancó con su habitual regodeo en la improvisación que lo nuevo hizo que pareciera lo de siempre. Así que el zapping llamó a mi puerta y la curiosidad me hizo saltar a El Hormiguero. Allí estaba Pablo Motos haciendo política junto a un robot que se movía raro. Temí por su integridad física. La de Pablo. Por varios momentos, sentí que el Robot podía perder la........
