Contraofensiva social
Mientras seguimos exigiendo la libertad de nuestro presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, Venezuela, bajo la conducción firme de nuestra presidenta encargada Delcy Rodríguez ha trazado una ruta de esperanza y eficiencia que pone al pueblo en el centro y que busca el blindaje social.
En este sentido, los ocho anuncios realizados por la presidenta (e) Delcy van más allá de los trámites administrativos; son un plan de contraofensiva social. Por un lado, tenemos la instalación de la Comisión para el Diálogo Laboral y la Constituyente de Seguridad Social, iniciativa que demuestra que en socialismo el trabajador debe ser el protagonista. Este diálogo, que incluye a todos los sectores, busca sanar las heridas del bloqueo con justicia.Por otro lado, avanzamos hacia un Estado digital y moderno, eliminando las trabas burocráticas para servir mejor al pueblo. Con la nueva Comisión de Activos Estratégicos y el Consejo Nacional de Economía Productiva, estamos blindando nuestras riquezas y ajustando el sistema tributario para que sea justo y competitivo.
Lo más urgente que dijo fue que cada centavo recuperado irá directo a rehabilitar escuelas, hospitales, agua y electricidad, además de potenciar nuestra minería e hidrocarburos para asegurar mejores pensiones. ¡Es la riqueza del pueblo volviendo al pueblo! Y para cerrar con broche de oro, la promesa de un incremento salarial responsable, junto a una Gran Peregrinación Nacional del 19 de abril al 1° de mayo para exigir el fin de las sanciones. ¡Venezuela se moviliza con fe y conciencia!
El mundo en vilo. Mientras acá hacemos lo posible por construir, el eje EEUU-Israel ha decidido incendiar Oriente Medio en una ofensiva desesperada contra la hermana República Islámica de Irán. No es solo un conflicto geopolítico; es la arremetida de una hegemonía que se sabe decadente y que busca, mediante la violencia sionista, frenar el nacimiento de un mundo multipolar.
Desde acá rechazamos la barbarie guerrerista y frente al caos que intentan imponer, alzamos la bandera de la paz. Sabemos que la libertad de Irán, la de Palestina y el regreso de Nicolás y Cilia son una sola causa: la de un mundo que se niega a ser esclavo, que apuesta al multicentralismo y a la autodeterminación de los pueblos soberanos. ¡Lo lograremos!
