Resarcir la esperanza
Hace años escuché a Hugo Chávez decir que el amor era la fuerza más poderosa que existía. Durante mucho tiempo, esa frase circuló como tantas otras, repetida, discutida, interpretada; pero en medio de una tragedia, las frases dejan de pertenecer a la política o a la memoria pública y vuelven a un lugar más simple porque el amor, aquí, no tiene grandilocuencia. Se parece más a una botella de agua compartida que a una idea. A una cama improvisada para alguien que no tiene dónde dormir, a una mano que acompaña sin preguntar demasiado.
Ninguna tragedia deja enseñanzas o manuales de cómo hacer; esa idea siempre me ha parecido injusta porque las tragedias dejan heridas y las heridas........
