Entre la rabia y la ternura
“La ternura no es lo opuesto a la rabia, es su dirección”. Comienzo con esta premisa porque, en estos tiempos de algoritmos, microsegmentaciones y odios procurando petrificar el alma, la rabia no es sino el motor necesario que nos despierta frente a la injusticia. Pero esa rabia, si no encuentra un puerto en la ternura, corre el riesgo de convertirse en el mismo veneno que combate.
Por eso vengo hoy a escribir sobre la rabia como elemento motriz con cauce y de la ternura radical que Anne Dufourmantelle rescató del olvido: esa douceur que es, ante todo, una práctica de lucidez.
Para quienes militamos desde el........
