Cuando la infancia se interrumpe: matrimonio infantil y violencia de género
Cuando la infancia se interrumpe: matrimonio infantil y violencia de género
Las niñas también son víctimas diferenciadas de la violencia de género.
Cuando se habla de violencia de género, la conversación pública suele dirigirse hacia las mujeres adultas que enfrentan agresiones físicas, psicológicas, sexuales, económicas o patrimoniales. Sin embargo, con frecuencia se deja en un segundo plano una realidad que merece la misma atención: la violencia que sufren las niñas por el hecho de ser niñas. Aunque toda forma de violencia contra la infancia constituye una grave vulneración de derechos, no puede desconocerse que muchas de las agresiones que padecen las niñas tienen una dimensión específica de género. Es decir, no ocurren únicamente porque son menores de edad, sino también porque pertenecen a un grupo históricamente afectado por relaciones de desigualdad, discriminación y subordinación. Reconocer esta realidad resulta indispensable para comprender que la violencia de género no comienza en la adultez, sino que muchas veces encuentra sus primeras manifestaciones durante la infancia.
Las niñas enfrentan una situación de especial vulnerabilidad derivada de una doble condición. Por una parte, son sujetos de especial protección constitucional debido a su edad; por otra, crecen en contextos sociales donde persisten estereotipos y prácticas que históricamente han limitado la autonomía y la libertad de las mujeres. Esta combinación las expone a riesgos particulares que exigen respuestas diferenciadas por parte de las instituciones, las familias y la sociedad en general. No basta con proteger a la niñez de manera abstracta; es necesario reconocer que las experiencias de violencia de niños y niñas no siempre son iguales y que, en muchos casos, las niñas enfrentan agresiones estrechamente vinculadas con su........
