El peor policía del mundo
Vivimos en un país obsesionado con los héroes, que comete el crimen de no saber leer la comedia nacional; nos encanta esculpir próceres de mármol y aplaudir ficciones televisivas cuyos agentes de la ley son tipos rudos, incorruptibles y de mirada fija: una cursilería peligrosa. Por eso, cuando cae en las manos una obra como El peor policía del mundo, del villavicense Andrés Acosta Romero, el aire se limpia de tanta impostura. Acosta Romero, nacido en las entrañas del Meta en 1980, ha cometido el saludable atrevimiento de mirarnos al espejo sin anestesia, utilizando la única herramienta que el poder verdaderamente teme: el humor negro y la deconstrucción del mito.
El libro, publicado por........
