Entre el fuego y el páramo
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Corre el viento frío y los árboles se mecen al ritmo de ese viento que baja del páramo al amanecer, mientras se asoma el sol que nos alegra a todos, pero especialmente a las aves que cantan en la espesura de los robledales. Al fondo se escucha el río claro y hermoso que desciende entre esas montañas donde todavía, en ciertas noches, se oyen los lamentos de los soldados caídos en la Batalla de Cachirí. Allá murieron convencidos de estar haciendo patria. Esparcidos quedaron sus huesos solitarios que en las noches de luna llena alumbran y nos recuerdan que todavía están ahí.
Mientras........
