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¿Qué va a pasar con Bucaramanga?

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05.01.2025

En el último cuarto de siglo de nuestra historia local, desde la nefasta alcaldía de Iván Moreno, no hemos sido asertivos en la elección de nuestros mandatarios y Bucaramanga ha sufrido una evidente parálisis y retraso en su desarrollo.

No pretendo cuestionar el fallo del Tribunal Administrativo de Santander sobre la permanencia del alcalde Jaime Andrés Beltrán, ni justificar su actuación, si en realidad se presentó la doble militancia de que lo acusan, aunque sí deseo, por el bien de Bucaramanga, que en segunda instancia el Consejo de Estado lo declare inocente y continúe trabajando en beneficio de nuestra ciudad.

En el último cuarto de siglo de nuestra historia local, desde la nefasta alcaldía de Iván Moreno, no hemos sido asertivos en la elección de nuestros mandatarios y Bucaramanga ha sufrido una evidente parálisis y retraso en su desarrollo. Si además de los limitados recursos con que cuenta la ciudad, llegan mandatarios corruptos, o ineptos, o narcisos, el daño que se causa es aún más grave. Por ejemplo, ahora estamos pagando el desastre de la administración Cárdenas que, de acuerdo con el informe de empalme, allí se relacionan “166 obras en Cuidados Intensivos”. De éstas, a la actual administración le ha tocado finalizar y entregar 88. De las otras, unas 25 tienen problemas, porque fueron abandonadas por los contratistas.

Y, si al concejo municipal llegan personajes que, en vez de ver esta institución como un medio de servicio a la ciudad, buscan descaradamente la curul como un medio de sustento y de beneficio personal para satisfacer apetitos burocráticos y negocios, la gravedad aumenta. Con el fallo de primera instancia, unos concejales han salido despavoridos, generando falta de gobernabilidad y acomodándose - por si acaso - pensando en ellos y no en la ciudad, cuyos problemas requieren atención, independientemente de las decisiones judiciales futuras. No aprobar el empréstito por $350 mil millones, destinados a obras que darían solución a serios problemas de movilidad y seguridad, como el intercambiador de la carrera 9ª con calle 45 y la continuación en doble calzada de la Avenida 9ª por el barrio Mutis – la 2W – para conectarla con la vía a Girón y el Centro de Detención Transitoria; todo esto fue, en mi criterio, un error.

La apuesta del alcalde Beltrán ha sido la reactivación económica para lograr una ciudad competitiva, con eventos de categoría (en sólo Neomundo hubo 232 grandes eventos en este año), que impactaron positivamente el turismo, la hotelería y el comercio. Todo esto, sumado a numerosas apuestas más.

Además, el triunfo del Atlético Bucaramanga fortaleció el orgullo por nuestra tierra y el buen regionalismo, volvimos a sentir amor por Bucaramanga y el deseo de contar con una ciudad fuerte, pujante, con posibilidades de progreso para sus habitantes.

Señores concejales, urge dejar el egoísmo y pensar en la ciudad. No se echen encima la responsabilidad del deterioro de Bucaramanga, apurada de progreso. Aprendan de Medellín y Barranquilla. ESTAMOS EXPECTANTES.


© Vanguardia