Las mafias no perdonan a los soplones
Este Búho comprueba, con mucha rabia, que los peruanos nos estamos acostumbrando a ver todos los días violentos crímenes ejecutados por sicarios. He visto a través de los años, en este oficio, innumerables ejemplos de la crueldad y eficiencia brutal con que actúan las mafias para silenciar a sus enemigos y a los testigos que pueden acusarlos.
En ese submundo no pueden existir actos de humanidad como el perdón o la compasión, porque son vistos como síntomas inequívocos de debilidad y se compromete la existencia misma de quien los muestra. Precisamente, hace unas noches volví a ver el estremecedor documental ‘Verdades y mentiras: El último gánster’ (2022), dirigido por Dave Hoffman, que nos presenta la última entrevista, en algún lugar de Estados Unidos, al soplón más buscado y odiado por la mafia: Sammy ‘Toro’ Gravano, el sicario que delató a John Gotti, el poderoso y sanguinario jefe de la familia Gambino, la más peligrosa de las cinco familias mafiosas de Nueva York, cuyo testimonio fue fundamental para que lo condenaran a cadena perpetua y muriera en la cárcel.
El llamado ‘Don Teflón’, que se había librado de tres megajuicios por asesinato y corrupción, por lo que se creía intocable y todopoderoso, no pudo salvarse de las acusaciones de su amigo y subjefe Gravano, quien, inmutable, confesó que cometió........
