Tápers seguros: cómo evitar los microbios cuando hacemos ‘batch cooking’
En los países desarrollados, mantener una alimentación sana es un reto para la sociedad moderna, entre otras cosas porque la falta de tiempo suele empujarnos a echar mano de los ultraprocesados. Una alternativa en auge es practicar lo que se conoce como batch cooking, es decir, cocinar en lote, durante una sola sesión, lo que consumiremos a lo largo de toda la semana.
Aunque esta práctica ha sido popularizada en la última década, como una tendencia urbana impulsada por la aceleración de los ritmos de vida, la búsqueda de eficiencia temporal y la gestión del presupuesto familiar, hunde sus raíces históricas en las técnicas de conservación masiva tradicionales y en la logística de raciones del meal prep industrial del siglo XX. Éste se refería a la estandarización, producción en cadena y empaquetado de porciones individuales de comida, diseñadas para ser almacenadas, transportadas y consumidas de forma rápida.
El modelo nació de la logística militar durante la Segunda Guerra Mundial, periodo en el que alimentar a millones de soldados requirió transformar la cocina tradicional en una ciencia de distribución cuantitativa e incluir las famosas raciones de campo. Con ellas, los ejércitos lograron ofrecer menús calculados al milímetro en términos de calorías, grasas y proteínas, sellados en recipientes impermeables o latas que no requerían refrigeración.
Esta novedad impulsó avances técnicos cruciales en la industria alimentaria, entre los que destacaron el sellado al vacío, la congelación rápida, la liofilización y el ensamblaje en cadena. Avances que ahora se aplican a las cocinas de fábricas, hospitales y comedores escolares.
Sí se puede enfriar comida en la nevera
Si bien es cierto que el batch cooking puede ahorrar tiempo y dinero, esta práctica de cocinar en lote para toda la semana........
