El microbioma del océano: cuando un órgano invisible decide quién sobrevive
La mayor parte de la vida marina no nada, no tiene aletas ni conchas y nunca aparece en los documentales. Vive suspendida en el agua, enterrada en los sedimentos o adherida a la superficie de algas y animales. Es microscópica. Sin embargo, de ella depende el funcionamiento entero del mar.
Ese mundo oculto recibe un nombre cada vez más utilizado en biología: el microbioma oceánico. No se trata solo de microbios aislados, sino de comunidades completas de bacterias, virus, arqueas y protistas, junto con su información genética y los compuestos químicos que producen.
En conjunto, forman una red invisible que regula los ciclos de nutrientes, controla la proliferación de algas, modula las enfermedades marinas y, en último término, decide qué organismos prosperan y cuáles desaparecen.
Un océano que funciona desde lo invisible
El microbioma marino es, con diferencia, la mayor biomasa viva del planeta. Se estima que los océanos albergan del orden de 10²⁹ células microbianas. Son ellas las que fijan una parte esencial del carbono atmosférico, reciclan la materia orgánica y mantienen activo el ciclo del nitrógeno. Sin este engranaje microscópico, el océano sería químicamente inerte en poco tiempo.
Por eso, cada vez más científicos hablan del microbioma como de un órgano. No porque tenga forma definida, sino porque cumple funciones esenciales, está organizado en el espacio y el tiempo y mantiene una cierta estabilidad, incluso, cuando cambian sus componentes. Como ocurre con el hígado o el intestino, lo importante no es cada célula por separado, sino el conjunto y su equilibrio.
El pacto silencioso entre algas, bacterias y virus
En la base de la red trófica marina está el fitoplancton, las microalgas que realizan la mitad de la fotosíntesis del planeta. Pero estas algas no viven solas. A su alrededor se agrupan bacterias que consumen los compuestos orgánicos que liberan y, a cambio, devuelven al agua nutrientes reutilizables. Es un intercambio constante y silencioso que mantiene el sistema en marcha.
Los virus........
