Columna de Kike Mujica sobre el Tren de Aragua: A niño muerto, niño puesto
Aragua es una ciudad tristemente célebre en el mundopor el prontuario, no por su historia ni por sus paisajes. Tal como Corleone, Sinaloa o Ciudad de Juárez.
Pregunten a la IA qué famosos nacieron en esa región de Venezuela:
Edmundo González, el presidente fallido, que nunca fue por la sinvergüenzura de Maduro; Alicia Machado, exmiss universo; Miguel Cabrera, uno de los mejores bateadores de la historia del béisbol; y Juan Arango, elfutbolista más reputado de la historia de la Vino Tinto. Y Héctor Rusthenford Guerrero Flores. El “niño”Guerrero. Fundador del Tren de Aragua, una banda que EE.UU. etiqueta como “terrorista” y que tiene en ascuas a Latinoamérica.
El 13 de junio pasado, Donald Trump anunció la muerte de Guerrero tras una acción conjunta de su país y del gobierno de Venezuela.
Para no dejar dudas -porque las hay-, EE.UU. liberó un video: una casa pulverizada por un bombazo. Era la guarida en la que “El Niño” se refugiaba -en el estado de Bolívar- desde que escapó, en 2023, de la cárcel de Tocorón.
Vivía escondido en los túneles de las minas ilegales que el Tren explota en esa zona. Y con un ejército de guardaespaldas.
El fiscal Héctor Barros es una de las personas que, en el continente, mejor conoce al Tren. El Coordinador del Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Región Metropolitana, sostiene que Guerrero fue quien se encargó de la expansión de los negocios por toda Latinoamérica.
Por cierto, Chile. A él le debemos la violencia en nuestras calles.
“Nuestra aspiración siempre fue la posibilidad de capturarlo y traerlo ante los tribunales”, dijo Barros al diario El País.
Trump se adelantó. El gobierno venezolano le hizo la desconocida a Guerrero: en 2023 fue el socio elegido por Diosdado Cabello -factótum de Maduro- para organizar la operación que culminó en febrero del 2024 con el asesinato del asilado político Ronald Ojeda.
Delcy Rodríguez, la nueva amiga de Trump, le sacó los ojos al cuervo que crio.
Los primeros indicios de la presencia del Tren en Chile datan de 2017. Llegaron a olfatear y tantear, no a actuar. Ese es su método. “Analizaron cómo funcionaba el mercado, las distintas instituciones en el país, la policía, la justicia”, dice Barros.
Un sesudo estudio de mercado.
Paradójicamente, el orden institucional fue la razón de peso para fijar sede en Chile.
“Encontraron un país estable económica y políticamente. Existe un Ministerio Público que persigue, pero respetando los derechos fundamentales; jueces de garantía que cautelan los derechos de los delincuentes; y, además, una Defensoría Penal Pública gratuita y de buen nivel … ¡ni siquiera tienes que gastar en un abogado!”, dice Barros.
En 2019 activaron la instalación. Líderes de renombre –como Larry Changa y Carlos Bobby, uno de los hombres de mayor confianza de Guerrero- ingresaron legalmente al país.
No había la más mínima noción de la existencia de una banda criminal llamada Tren de Aragua.
Barros sostiene que, en 2020, postpandemia, el Tren, tal como el maldito virus, se dejó caer con sigilo y violencia. Las señales fueron el aumento de homicidios de extranjeros........
