Crítica de cine / “La Odisea”: la épica amarga de la civilización occidental
Sir Christopher Nolan ha declarado en el marco de la promoción del estreno de esta semana, que su fijación con “La Odisea” de Homero, comienza con la oferta de parte de WB de dirigir “Troya“. Aunque el trato finalmente no se concretaría, Nolan quedaría con la imagen del mítico Caballo de Troya enterrado en la arena deambulando en su cabeza.
Los años y la carrera, terminarían instalando otra figura similar como clave de su mayor triunfo cinematográfico, el soneto de Percy Bysshe Shelley sobre Ozymandias y su reflejo en J. Robert Oppenheimer. Este texto podría sostener exclusivamente una conversación entre ambas obras, sus protagonistas y su mirada sobre la humanidad, el heroísmo y la tragedia implícita en los pactos rotos. Pero la ambición del británico necesita ser sopesada en sí misma, en las mecánicas y temáticas de su obra. En escala y resultado. En ejecución y discurso. En todo lo que hace a las historias trascender más allá de la eficiencia en su relato.
Un rostro. Una guerra. Un hombre. Una idea. Un ardid. Versos que definieron nuestra cultura y que hoy son recitados por un traidor, como siempre debe ser.
Nolan escribió el guión de “La Odisea” (The Odyssey) tomando como una de sus fuentes, un trabajo ampliamente debatido a nivel académico: la nueva traducción al inglés por parte de Emily Wilson. Criticada por dejar entrever puntos de vista modernos sobre temáticas de la Antigua Grecia, y alabada por hacer el recopilatorio de relatos en clave lírica de Homero, más exacto y accesible.
Los soldados de Wilson hablan como soldados, los integrantes de una familia como tales, rompiendo así la tradición de un lenguaje impostado e intentando devolver a los cuentos populares, su característica vernacular. No es la primera vez que Odiseo, o Ulises si así lo prefieren, se enfrenta a que su historia termine en manos, en voces, en textos, con otras perspectivas. Dante Alighieri, James Joyce o Nikos Kazantzakis, este último autor de otra obra cuyo enfoque aparece como subversivo, pero en realidad sólo profundiza temáticamente a su protagonista: “La Última Tentación de Cristo”, adaptación al cine que también terminaría como referencia para el cada vez más determinado director de la Trilogía de “El Caballero de la Noche”.
Pocas obras, muy probablemente sólo una, se han filtrado en la cultura occidental más que “La Odisea”. A nivel de estructura, y de tópicos. Y poco ha cambiado........
