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Las avionetas de Castro, las lanchas de Trump y una repugnante doble vara de medir

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23.05.2026

El pasado 20 de mayo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. Una fecha, el día en que se conmemora la independencia de Cuba y cuando se está hablando de una intervención inminente en la isla, que cuesta creer que se eligiera por casualidad.

No voy a defender a Castro. Él mismo reconoció haber dado la orden del ataque que provocó la muerte de cuatro civiles, según todos los indicios, sobre aguas internacionales. Lo que quiero señalar en este artículo es que quien acusa también ha matado; a muchas más personas, con mayor impunidad y con menos pruebas que pudieran justificarlo.

Insisto, no trato de absolver a Castro. Simplemente me limito a poner de manifiesto que la acusación que ahora hace Estados Unidos no es un acto de justicia, sino político. Y convertir a la justicia en acción política es la forma más efectiva de desnaturalizarla y destruirla.

Lo que pasó y lo que no con las avionetas

El 24 de febrero de 1996, tres avionetas Cessna de la organización Hermanos al Rescate despegaron desde Florida, supuestamente, con su misión habitual de búsqueda de balseros cubanos sobre el mar. Alrededor de las 15,30 horas dos de las tres avionetas fueron derribadas por cazas cubanos, muriendo cuatro personas, como he dicho.

Cuba argumentó entonces, y sigue argumentando, que las avionetas habían violado su espacio aéreo y que actuó en legítima defensa. Sin embargo, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) determinó que los dos aviones fueron derribados entre nueve y diez millas náuticas fuera del espacio aéreo territorial cubano, y que Cuba no intentó comunicarse por radio con ellas antes de abrir fuego. Todo indicó que la orden de derribo fue dada por Raúl Castro, entonces ministro de las Fuerzas Armadas, pero también que nada de esto ocurrió en el vacío.

Cuba llevaba meses denunciando ante el Departamento de Estado y la OACI las constantes incursiones de estas avionetas en su espacio aéreo (más de veinticinco entre 1994 y 1996). Nadie actuó y las advertencias quedaron sin respuesta. Desde luego, esto no justifica el derribo de civiles desarmados en espacio internacional, pero forma parte........

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