El Circo del Poder
Lo que pasó con Donald Trump y aquella imagen religiosa donde aparece con rasgos de Jesucristo, no es una simple anécdota de redes ni un meme más que se fue viral. La imagen existió, se publicó en su red Truth Social y después la borraron cuando empezó la ola de críticas. Pero lo importante no es ese ida y vuelta en internet, sino lo que deja ver sobre cómo se construye hoy el poder en política.
Para decirlo claro, no hay pruebas serias de que Trump se crea literalmente un mesías o una figura divina. Eso puede sonar llamativo para el escándalo o la burla, pero no explica nada de fondo. El punto no es religioso en sentido literal, es político, simbólico, de cómo se juega con las imágenes y los mensajes.
Hoy la política ya no se mueve solo con discursos o programas, se mueve con imágenes, emociones y provocaciones. Y en ese terreno, lo que importa no es tanto lo que se dice, sino lo que se logra generar en la gente, reacciones, discusiones, enojos, apoyos, rechazo, todo esto suma.
Trump entiende muy bien este juego, sabe que una imagen polémica corre más rápido que cualquier explicación larga. Sabe que el escándalo lo mantiene en el centro de la conversación, y en estos tiempos, estar en el centro de la atención es una forma de poder.
Por eso la pregunta no es si Trump “se cree” una figura religiosa, la pregunta es por qué se deja que aparezcan o circulen símbolos religiosos alrededor de su figura.
La religión no es........
