El Sucre y la segunda alborada del Chocolate Literario, por Rafael A. Sanabria M.
El Sucre y la segunda alborada del Chocolate Literario, por Rafael A. Sanabria M.
Correo: rafaelsanabria17091979@gmail.com
En la geografÃa espiritual de El Consejo, municipio Revenga del estado Aragua, la UEP Antonio José de Sucre celebró el pasado 18 de marzo una jornada de profunda significación ontológica. En el marco del DÃa Internacional de la PoesÃa, la institución no solo erigió un espacio para el encuentro, sino que propició una verdadera comunión estética a través de la segunda edición de su «Chocolate Literario».
Esta iniciativa, que ya se consolida como una tradición institucional, es el resultado de una visión pedagógica de vanguardia liderada por su directora, Yisver Madero, junto a un personal docente comprometido con la excelencia. Juntos, han logrado que la instrucción trascienda la pizarra para instalarse en la categorÃa de banquete sensorial, pues escribir constituye el acto de asertividad más prÃstino que un joven puede ofrendar a su tiempo.
«La lectura no es solo un refugio contra la ignorancia, sino el lienzo donde el alma dibuja sus horizontes más elevados.»
La jornada alcanzó una notable densidad institucional con la presencia del Centro de Desarrollo de la Calidad Educativa (CDCE) del municipio Revenga, bajo la égida de Marcos Silva y su equipo de gestión, validando una premisa fundamental: la educación y la cultura son vasos comunicantes que irrigan el tejido social.
En este escenario de fraternidad académica, la palabra cobró una dimensión trascendental gracias a la generosidad intelectual de los escritores Williams Hernández y Alexis Escalona, cuyas presencias operaron como un faro para las voces nóveles que emergen en nuestras aulas.
Es imperativo resaltar que este ambiente de libertad creativa no es fortuito; es la cosecha de una siembra sistemática donde la directiva y los maestros han entendido que la lectura no es un procesamiento silábico, sino la apertura de un pórtico hacia estadios del pensamiento que aún aguardan por ser habitados.
Es imperativo resaltar que este ambiente de libertad creativa no es fortuito; es la cosecha de una siembra sistemática donde la directiva y los maestros han entendido que la lectura no es un procesamiento silábico, sino la apertura de un pórtico hacia estadios del pensamiento que aún aguardan por ser habitados.
«Un pueblo que cultiva su intelecto a través de la rima y la prosa es un pueblo que camina con paso firme hacia la libertad de espÃritu.»
Lo más encomiable de este cónclave fue asistir al relevo de la pluma, donde estudiantes de educación primaria y media general asumieron su rol de demiurgos al presentar producciones inéditas de admirable factura.
Sin embargo, el Chocolate Literario no se limitó al papel: la literatura se hizo cuerpo en la escena teatral, movimiento rÃtmico en la danza vernácula y armonÃa en el recital musical que elevó el espÃritu de la audiencia mientras el aroma del cacao envolvÃa el recinto.
Tras el éxito de esta segunda edición, se hace imperativo que este evento no permanezca como un hito aislado, por lo que se formula una propuesta formal a las autoridades educativas y culturales para la institucionalización de este modelo en todos los planteles del paÃs.
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Urge que otras instituciones adopten este paradigma donde la academia se despoja de su rigidez para abrazar la interdisciplinariedad, asegurando una generación de relevo cuya mayor fortaleza sea, siempre, la palabra.
«Cuando el arte y la tradición se funden en el aula bajo un liderazgo con propósito, la educación deja de ser una carga para convertirse en una celebración de la identidad.»
Rafael Antonio Sanabria MartÃnez es profesor. Cronista de El Consejo (Aragua).
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