Bienvenidos a la oclotiranÃa, por Bernardo Gortaire M.
Bienvenidos a la oclotiranÃa, por Bernardo Gortaire M.
¿Mi presidente es un dictador? ¿Es un tirano? ¿Vivo en democracia? Son algunas de las preguntas que muchos parecen hacerse en estos dÃas sin lograr respuestas certeras, en medio de un entorno marcado por una profunda polarización polÃtica que enfrenta prácticamente toda la humanidad.
Parte del problema radica en que las categorÃas generadas por las ciencias sociales, en especial la ciencia polÃtica, responden a criterios estrictos que sirven para tener una tipologÃa un tanto más clara de tipos de gobierno, pero que no son capaces de alinearse con la mutación que los actores polÃticos actuales están promoviendo en el sistema.
Durante el proceso de liberalización y democratización del siglo XX, identificar una dictadura resultaba relativamente fácil. Un gobernante acumulaba el poder alrededor de su figura y familia, casi siempre a través de un golpe de Estado apoyado por las Fuerzas Armadas del paÃs, o de algún grupo de rebeldes que usaban la fuerza para hacerse y mantenerse en el poder.
Academia y organizaciones internacionales denunciaron ese tipo de gobiernos porque impedÃan el derecho de la población a participar de la toma de decisiones.
De esta manera, acompañados por los argumentos construidos en universidades, think tanks y foros multilaterales, algunos gobiernos en el norte global se volvieron promotores y adalides de la lucha contra las dictaduras, los golpes de Estado y en fervientes defensores de la democracia.
Esta agenda puso fin a varias dictaduras en América Latina, Ãfrica y en menor medida en Asia. El mecanismo para lograr la transición implicaba la imposición de sanciones diplomáticas, económicas y, en algunos casos, incluso la intervención militar. Esto despertó dos tipos de respuesta desde dos segmentos opuestos.
Por un lado, ciertos sectores polÃticos, especialmente desde las izquierdas, pusieron en dudas los mensajes en defensa de la democracia, tildando de hipocresÃa e intervencionismo las crÃticas y actos de fuerza dirigidos a los gobiernos que nacÃan de revoluciones populares con miras al socialismo.
En paralelo comenzó a fraguarse un modelo de «adaptación técnica evolutiva».
El siglo XXI........
