La tentación del salvador, por Luis Ernesto Aparicio M.
La tentación del salvador, por Luis Ernesto Aparicio M.
Soy de quienes sostienen que los sistemas de gobierno no dependen únicamente de una individualidad, aunque el caudillismo –tanto el de siglos pasados como el contemporáneo– haya intentado convencernos de lo contrario.
Es evidente que, alrededor del ejercicio del poder, muchas veces termina construyéndose la idea de que todo depende de una sola persona: el lÃder, el conductor, el salvador o la figura providencial. América Latina conoce muy bien esa tradición polÃtica. Sin embargo, la democracia, en esencia, funciona de manera distinta.
La democracia no es una figura individual, por importante o carismática que esta pueda resultar. No comienza ni termina en una persona. Es un sistema sustentado en instituciones, participación ciudadana, equilibrio de poderes y capacidad colectiva para sostener reglas comunes.
Por eso resulta llamativo observar cómo, frente a las crisis polÃticas contemporáneas, muchos análisis elaborados por expertos e intelectuales terminan reduciendo la........
