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Parte de nuestras vidas, por Gregorio Salazar

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22.03.2026

Parte de nuestras vidas, por Gregorio Salazar

Para Edison e Isabela

Pocos temas recorren de manera tan transversal y profunda nuestra identidad nacional como lo ha hecho el beisbol durante los últimos ciento treinta años, hito tras hito, emoción tras emoción en altas y bajas.

Todo esto hasta llegar a la eclosión de júbilo desbordante, profusión de sentimientos y orgullo del gentilicio al calor de la espectacular victoria de la selección de Venezuela en el VII Clásico Mundial de Beisbol.

Cada venezolano, hombre o mujer, tiene en su vida un apartado para los recuerdos más gratos (y también de los ingratos, lógico, porque se gana y se pierde) que le ha deparado esta actividad que desata grandes pasiones, algo ciertamente indesligable de las competencias deportivas.

El más sencillo ciudadano puede traer del pasado una o varias jornadas brillantes de un jugador o equipo de su preferencia o de la divisa nacional con las cuales plasmar un lienzo de remembranzas imborrables, atesoradas desde la más temprana niñez.

La selección nacional de beisbol, nuestros jóvenes, nos han regalado un logro que rompe con todo lo antes alcanzado para convertirse en la mayor hazaña deportiva colectiva de nuestra historia.

Concretamente en una especialidad donde figuran principalmente los Héroes del 41, aquel elenco virtuoso de peloteros venezolanos que ganó el Campeonato Mundial de Beisbol Amateur realizado en Cuba.

Después vinieron otros logros importantes, pero desde esos tiempos ya el beisbol era y será —pase lo que pase a futuro con nuestra gloriosa Vinotinto— el indestronable Deporte Rey.

Después vinieron otros logros importantes, pero desde esos tiempos ya el beisbol era y será —pase lo que pase a futuro con nuestra gloriosa Vinotinto— el indestronable Deporte Rey.

Cuando uno preguntaba a los viejos conocedores que vivieron de cerca la emoción popular que se volcó en multitud sobre el........

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