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Casos de vergüenza histórica, por Gisela Ortega

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22.06.2026

Casos de vergüenza histórica, por Gisela Ortega

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La vergüenza ha moldeado el curso de la historia al destruir carreras, inspirar obras maestras y alterar el destino de naciones.Desde la humillación pública que forzó el exilio o el suicidio, hasta el escarnio que destruyó el legado de líderes mundiales, este sentimiento ha sido un motor de cambio social y político.

En la Antigua Grecia y Roma, la vergüenza no era solo un sentimiento personal, sino una parte fundamental de la «comunidad del honor», donde la pérdida de la reputación pública (pérdida del arete o virtud) se consideraba a menudo peor que la muerte.

Personajes históricos en todas las épocas han enfrentado momentos de profunda vergüenza, humillación pública, fracasos militares, errores políticos, o caídas dramáticas en su reputación, a menudo debido a la política, la guerra o la «hibris» (arrogancia excesiva)., que los marcaron y forman parte de su legado.

De acuerdo a Wikipedia y otros textos consultados, algunos personajes históricos enfrentaron momentos de profunda vergüenza, a menudo ligados a fracasos militares, errores políticos o escándalos personales, que los marcaron y forman parte de su legado histórico, entre otros:

Aunque fue un general brillante y cónsul siete veces, Cayo Mario, (Roma) sus últimos años estuvieron marcados por la vergüenza de su propia inestabilidad. Se le describe como una figura patética, vengativa y a veces demente que, al no poder aceptar su retiro, alucinaba que lideraba ejécitos en sus últimos días, perdiendo gran parte del respeto ganado.

Aunque fue un general brillante y cónsul siete veces, Cayo Mario, (Roma) sus últimos años estuvieron marcados por la vergüenza de su propia inestabilidad. Se le describe como una figura patética, vengativa y a veces demente que, al no poder aceptar su retiro, alucinaba que lideraba ejécitos en sus últimos días, perdiendo gran parte del respeto ganado.

El famoso orador griego, Demóstenes, en sus inicios, sufrió una gran vergüenza al ser abucheado en su primer discurso en Atenas debido a su tartamudez y mala salud.

Para superar esta humillación, se afeitó la cabeza –un acto mal visto en su tiempo– para forzarse a quedarse en casa y practicar oratoria.

Conocido por su inmensa riqueza, Craso (Roma) sufrió una humillante derrota militar en la batalla de Carrhae (53 a.C.) contra los partos. Que no solo destruyó su reputación, sino que dio lugar a historias (quizás míticas) sobre enemigos que se burlaban de su codicia vertiendo oro fundido en su boca.

Aunque intentó proyectar una imagen fuerte, el Emperador Domiciano (Roma) la historia lo recuerda como un hombre que, sometió al Senado a la humillación pública y sufrió reveses vergonzosos ante los dacios.

–El rey Carlos I de Inglaterra, –1600–1649–, tras su derrota en la Guerra Civil Inglesa, fue juzgado y ejecutado por alta traición, un evento que conmocionó a Europa y lo dejó en vergüenza histórica.

La historia está llena de figuras influyentes que, a pesar de sus logros, atravesaron momentos profundamente vergonzosos, públicos o secretos, que contrastan con su imagen pública. Algunos ejemplos:

Tras su derrota en la Batalla de Waterloo y su posterior exilio, Napoleón Bonaparte (1769–1821), el brillante estratega........

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