El pico de claridad
Peter Thiel abre De cero a uno con una pregunta: ¿qué verdad importante muy poca gente comparte contigo? Es más fácil empezar por su reverso. ¿En qué está de acuerdo todo el mundo?
Ahora mismo todos repiten la misma frase: “La IA es una burbuja.” Tienen razón. Ese es exactamente el problema.
Alineé dos gráficas —la Nasdaq de la era puntocom y la Nasdaq de la era de la IA— cada una arrancando en su catalizador: Netscape en 1995, ChatGPT en 2022. En escala logarítmica, para leer tasas de cambio y no puntos de titular.
Se trazan casi a la perfección. Misma pendiente, mismos sustos, mismas recuperaciones.
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Ahora mira dónde estamos: junio de 2026. Antes de la inflexión.
En la corrida puntocom, la parte empinada —la que hizo y deshizo fortunas— no empezó en el catalizador. Empezó hacia finales de 1999, más de cuatro años después. Todavía no llegamos a esa línea.
Si el patrón se sostiene, el pico imprime alrededor de 53.000 a mediados de 2027.
Las ganancias más violentas de este ciclo siguen por delante. La trampa también.
La idea de Thiel: el techo de una burbuja es también un pico de claridad. La multitud suele tener razón sobre el futuro y equivocarse sobre quién lo va a poseer. Pets.com murió. Amazon, a seis dólares, no. El valor no se evaporó: rotó. De las páginas vistas a la infraestructura, del eslogan al centro de datos.
La burbuja no destruyó el futuro de internet. Destruyó a quienes confundieron el catalizador con el activo.
Soros explica la mecánica. Los precios no solo reflejan los fundamentos: los moldean. Lo llamó reflexividad. Una Nasdaq de la IA que sube, abarata el costo del capital, que financia........
