Si la mañanera replica… ¿quién le replica al Estado?
“Freedom of the press is guaranteed only to those who own one.”A. J. Liebling
“Freedom of the press is guaranteed only to those who own one.”
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió al PAN con una frase que, sin proponérselo, terminó abriendo una discusión mucho más interesante que la polémica del día: “La mañanera la replican todos los días”.
Aceptemos, por un momento —y sólo por un momento— la premisa presidencial. Aceptemos que la conferencia matutina constituye un gigantesco ejercicio cotidiano del derecho de réplica.
Entonces aparece una pregunta infinitamente más interesante.
Si la mañanera replica… ¿quién le replica a la mañanera?
No, no es un trabalenguas jurídico ni un pasatiempo para constitucionalistas ociosos. Es una pregunta incómoda. Tan incómoda que, curiosamente, nadie en Palacio parece interesado en formularla; mucho menos en responderla.
La discusión pública está partiendo de una confusión elemental. Ha conseguido un pequeño milagro semántico: convertir el simple hecho de responder en el ejercicio del derecho de réplica.
La libertad de expresión permite que cualquiera responda a quien lo critica. También la presidenta. Faltaría más.
Pero el derecho de réplica es otra cosa. Una cosa muy distinta. Es una garantía jurídica diseñada para proteger a quien ha sido afectado por información falsa o inexacta. No consiste en disponer de un micrófono. Consiste en poder exigir una rectificación mediante un procedimiento previsto por la ley. Es un derecho. No un privilegio comunicativo.
La paradoja comienza cuando uno hace algo que nunca sobra en México: leer completa la ley.
La Ley Reglamentaria del artículo 6º constitucional no se limita........
