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Gobernador bananero y senador cobarde. ¿O es al revés?

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24.08.2026

“La ambición debe contrarrestar a la ambición.”James Madison

“La ambición debe contrarrestar a la ambición.”

“Las instituciones son las reglas del juego de una sociedad.”Douglass North

“Las instituciones son las reglas del juego de una sociedad.”

Que no haya dudas: el gobernador bananero al que me refiero es Rubén Rocha Moya; gobernador con licencia de Sinaloa. El mismo que pidió licencia, regresó al cargo después de 112 días de ausencia, que anunció que volvía “con la frente limpia y en alto” y que, menos de 48 horas después, volvió a pedir licencia por tiempo indefinido. El Congreso sinaloense ya se la aprobó.

Una gubernatura no es una puerta giratoria. Aunque en Sinaloa, bajo la 4t, ciertamente lo parezca.

Hasta ahí lo escandaloso. Pero lo verdaderamente interesante no es que Rocha se haya vuelto a ir, sino el por qué regresó.

La explicación oficial resulta casi enternecedora: “fue una decisión personal”. Claudia Sheinbaum dijo que ella no habló con él sobre su regreso y que su nueva licencia “fue lo mejor para Sinaloa”. Wow.

Supongamos que todo esto es cierto. Supongamos que Rocha no consultó a Palacio, ni a Morena ni a nadie. Supongamos que decidió regresar por voluntad propia, porque —de pronto— consideró que después de 112 días de licencia era indispensable volver a trabajar. Entonces algo ocurrió en esas 34, 36 o 48 horas —según cómo se haga la cuenta— que lo llevó a descubrir que Sinaloa siempre sí estaría mejor sin él. ¿O que él estaría mejor sin la gubernatura?

La pregunta no es ociosa. Después de todo, Rocha no regresó a un gobierno normal. Regresó mientras pesan sobre él acusaciones estadounidenses por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. Él las niega y la FGR ha sostenido que no encontró elementos para ejercer acción penal en su contra, lo que no equivale a una sentencia de inocencia. Uno supondría que la investigación debe llegar hasta donde lleven las evidencias, sin protección política y sin fabricar culpables.

Las señales alrededor son demasiado serias para despacharlas con un “ya fue exonerado”. Gerardo Mérida, quien fue secretario de Seguridad de Sinaloa durante su gobierno, se entregó a autoridades estadounidenses. Y Terry Cole, director de la DEA, acaba de reiterar que la acusación contra Rocha forma parte de un caso en el que Estados Unidos sostiene que funcionarios mexicanos de alto........

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