El resurgimiento del Río Atoyac: Voluntad política contra la indiferencia histórica
Durante décadas, quienes hemos portado la bandera del activismo ambiental en Puebla y Tlaxcala hemos visto pasar administraciones enteras que convirtieron el dolor de la madre tierra en simples promesas de campaña. Las cuencas hídricas, que son la verdadera sangre de nuestra tierra, fueron entregadas a la impunidad y al abandono estructural.
Hoy, la historia se escribe de manera distinta. Ha tenido que venir un gobierno con auténtica sensibilidad y determinación para que realmente se tomaran decisiones de fondo, demostrando que sanear nuestros recursos no era una utopía, sino una cuestión de voluntad y soberanía. Ante la firme decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum y la profunda convicción del gobernador Alejandro Armenta, nos encontramos frente a un proyecto hídrico sin precedentes que nos llena de esperanza a quienes llevamos más de 30 años luchando en la protección de las fábricas de agua y la defensa de nuestras cuencas.
La Pared de la Indiferencia: El Pasado de Excusas
La urgencia de rescatar el Atoyac no es nueva, pero sí lo es la respuesta gubernamental. En el pasado, la sociedad civil organizada lideró batallas memorables. Es imposible no recordar el movimiento Dale la Cara al Atoyac, encabezado por la entrañable y recordada Amy Camacho (QEPD) y por Verónica Mastretta, quienes con enorme valentía visibilizaron la catástrofe.
Desde mi propia trinchera, cuando me desempeñé como coordinadora de asesores de la presidencia del Senado junto a Luis Miguel Barbosa, impulsamos con determinación una mesa técnica en la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en coordinación con........
