Cuando la corrupción se junta con la estulticia
Andrés López Beltrán es un sujeto gris como el cemento. Gris tanto en términos personales como políticos. A diferencia de su padre, no cuenta con el menor carisma, ni es capaz de convocar a veinte distraídos en una plaza pública. Y sin embargo, ha ocupado desde hace años un espacio público en México; efectivamente no por su persona, sino por ser hijo del gran líder macuspano.
A pesar de su grisura, derivado de sus lazos consanguíneos, detentó en el pasado el cargo de secretario general de Morena. No es poca cosa, sino la posición desde la cual coordina la organización territorial del partido, e........
