Prevenir el conflicto vecinal exige patrullas a tiempo que garanticen gobernabilidad
Vivimos en una constante paradoja. Por un lado las leyes y los Bandos Municipales nos repiten hasta el cansancio que el orden vecinal y la sana convivencia son prioridades de la administración pública. Por el otro, la realidad nos explota en la cara cuando la música del vecino molesta a los demás, cuando se adueñan de la calle, cuando ante la falta de educación y empatía no respetan las leyes, el teléfono del C4 simplemente se convierte en un buzón de falsas promesas, si es que responden. Garantizar la paz comunitaria es una obligación legal del gobierno municipal, no un favor que debamos rogar.
La historia es la misma para........
