El home office obligatorio como escudo ante el caos de las lluvias
En cuestión de minutos la ciudad se transforma en un estacionamiento flotante producto de las fuertes lluvias. Caminar hacia el transporte público o encender el auto se convierte en el inicio de una odisea costosa, estresante y, sobre todo, peligrosa.
Es en estos días de caos cuando la insistencia de muchas empresas y oficinas gubernamentales por exigir la presencia física en la oficina pasa de ser una norma estricta a una total falta de empatía.
La crisis sanitaria de la pandemia nos obligó a dar un salto tecnológico acelerado y demostró que el trabajo remoto no era una utopía, sino una realidad altamente eficiente. Aprendimos a marchas forzadas que las juntas digitales funcionan y que los........
