Acceso a la tanatología como un derecho para aprender a abrazar la vida
Todas y todos hemos vivido una pérdida importante en algún momento. La primera que me marcó ocurrió cuando era muy pequeña, con la partida de mi primito Iván. En ese entonces no lograba entender del todo lo que pasaba, pero sentí, por primera vez, una tristeza inexplicable. Ya sea un familiar, una amiga, un amigo o una mascota que consideramos parte de la familia, la ausencia siempre cala hondo.
Cuando alguien se va, se crean vacíos........
