La ventana de oportunidad: por qué México y Perú no pueden desperdiciar su próxima relación
La política exterior raramente ofrece momentos de sincronía genuina. La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, expresó esta semana que existe “toda la intención” de retomar las relaciones diplomáticas con México, suspendidas formalmente desde 2022.
Claudia Sheinbaum respondió no solo con apertura, sino con una orden clara: instruyó al canciller Roberto Velasco establecer contacto con el equipo de Fujimori para definir los pasos de la reanudación. En apariencia, se trata de un simple episodio de normalización tras ruptura diplomática. Pero mirado desde la geopolítica que convulsiona la región, esta apertura representa algo más: la posibilidad inicial de una respuesta coordinada ante una arquitectura internacional que, bajo la administración Trump, se ha vuelto abiertamente coercitiva.
La ruptura México-Perú tenía raíces tan específicas como sus supuestas soluciones: la ruptura fue detonada luego de que México concediera asilo diplomático a la ex primera ministra Betssy Chávez, quien se encontraba bajo procesos de investigación por parte de las autoridades judiciales de Perú. El gesto mexicano no fue menor; representaba una toma de posición sobre los acontecimientos políticos peruanos de 2022.
Sheinbaum ha reiterado que México mantiene su postura sobre los hechos ocurridos en 2022 respecto a Pedro Castillo, pero considera que ambos países pueden........
