El precio de insistir
En la última semana supimos de tres casos que juntos, dibujan el mapa de la violencia contra las mujeres en este país, en latitudes distintas y dimensiones de poder que no discriminan… Primero el asesinato de Patricia Negrete, madre buscadora; después la confirmación de que la desaparición forzada de Roxana Guzmán, periodista de Veracruz, fue perpetrada por policías municipales; y finalmente, la denuncia pública de María Felicia Jiménez contra su esposo, el exdirector de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla. Tres mujeres. Tres formas distintas de ejercer poder sobre los cuerpos femeninos, mujeres entre las que con todo y distintas condiciones, ni la educación o el privilegio dieron tregua. Una sola gramática concentrada en el silencio como destino. De las tres, solo una vive.
La apuesta es una pedagogía del miedo. Patricia Negrete Tafoya fue asesinada la noche del 23 de junio cuando salía de su trabajo en el Hospital Regional de Pénjamo, Guanajuato, atacada por sujetos armados que la interceptaron en motocicleta sobre el bulevar Santos Degollado. Se había unido a las brigadas de búsqueda en 2021, tras la desaparición de su hermana, Laura Angélica Negrete Tafoya, ocurrida el 5 de enero de ese mismo año. Buscaba a su hermana mientras hacía su turno de intendencia en un hospital. Así de sencilla era su vida. Así de amenazante resultó para quienes operan la violencia organizada.
Patricia es la cuarta defensora buscadora asesinada en Guanajuato en 2026, y la quinta en México en lo que va del año. La tendencia es preocupante pues de 2010 a 2025, en México fueron asesinadas al menos 22 buscadoras, y el 21% de los casos se registró en Guanajuato. Su colectivo, “Una Promesa por Cumplir”, ya había pagado antes con Teresa Magueyal, también integrante del grupo, quien fue atacada a........
