La DEA y el Department of Justice demuestran que 1 + 1 ≠ 2
En Die Zeit, un abogado que se queja del sistema judicial de Alemania, recordó una frase de su antiguo profesor —creo que se refería al jurista Karl Lackner— : “Si te ves obligado a demostrar que uno más uno es igual a dos, ya has perdido”.
Esa es absolutamente una verdad que aplica a la demostración jurídico-matemática que desarrolló todo el aparato de justicia de Estados Unidos: que el fin del crimen organizado es la violencia y no el dinero. Por eso los gringos van perdiendo su guerra contra las drogas.
El abogado Antonio Holguín, en la revista El Mundo del Derecho, de El Heraldo de México, cuestionó a los sistemas de justicia penal que persiguen solo la violencia, es decir, que ignoran la lógica económica del delito.
Tiene razón Holguín: el fin del crimen organizado no es la violencia —¡no es matar, no es asesinar, no es aterrorizar!, suponiendo sin conceder que tengan razón los estadounidenses en que hay terrorismo en las bandas del narcotráfico—.
La violencia es nada más un medio; el fin es el dinero. El crimen organizado lo que busca es incrementar utilidades. Y de esto no se ocupan quienes disparan las pistolas, usan las metralletas, operan drones con explosivos y se enfrentan a las Fuerzas Armadas con locura suicida porque, es un hecho, en el combate no pueden con el Ejército mexicano.
El mundo ha avanzado en la persecución de lavadores de recursos, pero tristemente sigue habiendo demasiada ceguera burocrática relacionada con este delito, sobre todo en EEUU, que tiene verdaderas tintorerías monetarias en Delaware, Wyoming, Nevada y South Dakota y cuyos sistemas financieros a nivel nacional parecieran estar capturados por el dinero ilícito.
Las tesis de la DEA y del famoso Department of Justice —alias DOJ— son la biblia de la comentocracia mexicana, aunque ambas instituciones fallen al diagnosticar que el gran problema del crimen........
