Claudia y Ariadna: ¿vieron la caída del gran ciclista?
Sobre esta columna de SDPNoticias, “Una caída termina con el sueño de Pogačar en la Vuelta”, reflexiono acerca de la relatividad de la victoria. Específicamente sobre poderosísimos ejércitos, imperios invencibles y héroes imbatibles que de pronto se derrumbaron por sencillas circunstancias de la vida: un descuido, el azar, la fragilidad del cuerpo, una tormenta, una enfermedad o un accidente bobo.
Una vuelta ciclista de tres semanas —tan comparable a la lucha política— mostró nuevamente su rostro más cruel. Tadej Pogačar, vestido de líder y encaminado a conquistar la Vuelta a España, tuvo que abandonar después de una fuerte caída en la octava etapa.
A 32 kilómetros de la meta, en una recta que no representaba mayores dificultades y en una carretera suficientemente amplia, el esloveno se confió, se descuidó y terminó contra el asfalto, golpeándose fuertemente el rostro y el hombro izquierdo. Debe haber sufrido al menos una fractura de clavícula. Todo su equipo, el UAE Team Emirates, se detuvo para auxiliar y esperar a su líder, pero continuar ya no era posible.
El abandono termina, por ahora, con la posibilidad de que Pogačar entrara al selecto grupo de campeones de las tres Grandes Vueltas: Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España.
Pogačar, considerado el mejor ciclista de la historia, ya había ganado el Giro de Italia y varias veces el Tour de Francia. Le faltaba la Vuelta a España, y la iba a ganar de una manera que pocos han conseguido: como líder de la primera a la última etapa. Nadie parecía capaz de quitarle ese liderato. Nadie, en efecto: era imposible que Pogačar perdiera.
Pero le quitaron el liderato.
No........
