menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La crisis de la UNAM y la retórica del privilegio

21 0
28.07.2026

¿Cuál será la razón de que, de repente, nos encontremos enfrascados en discusiones absurdas o que pensábamos ya superadas en redes sociales? Tan solo en las últimas semanas regresamos a una ridícula discusión acerca de quiénes deberían poder votar, incluidas las mujeres, o sí los argentinos son racistas y los mexicanos unos resentidos.

Así estamos también ahora en una extraña discusión sobre el privilegio a propósito de la crisis que atraviesa la UNAM por las irregularidades detectadas en la primera aplicación del examen de admisión en línea. Pero, ojo, de discutir si es un privilegio el pase reglamentado (que pudiera serlo); de si es un privilegio que el mayor filtro sea un examen de conocimientos en una lógica meritocrática (que también pudiera serlo); de si es un privilegio la centralización de la oferta educativa (que sin duda lo es); o de todas las contradicciones y problemas que hay en una de las mejores universidades del continente; la conversación terminó desviándose hacia una afirmación inverosímil: que vivir en la Ciudad de México constituye, por sí mismo y en cualquier circunstancia, un privilegio.

Me parece sumamente comprensible la sensación de injusticia que genera, proceso tras proceso, el rechazo de miles de aspirantes, así como la idea de que quienes no tuvieron la posibilidad de estudiar en una preparatoria de la UNAM parten de una desventaja real. Esa desigualdad existe y merece discutirse.

Lo preocupante es que terminamos discutiendo entre nosotros, los sujetos que tendríamos que beneficiarnos del ejercicio de nuestros derechos educativos, en lugar de hablar de la institución. En vez de preguntarnos por qué nuestro sistema educativo genera esas desigualdades, preferimos discutir quién merece la etiqueta de privilegiado para obligarlo a disculparse. René Girard sostenía que las sociedades suelen resolver conflictos complejos desplazando la culpa hacia grupos fácilmente identificables (el famoso chivo expiatorio). Es más sencillo encontrar culpables que discutir el problema en toda su complejidad. Amartya Sen advirtió, por su parte, que uno de los grandes errores políticos consiste en reducir a las personas a una........

© SDP Noticias