Morir en alto viento
Isnardo Landínez era el fontanero del acueducto de la vereda Alto Viento en San Vicente de Chucurí, Santander. Arreglaba las redes y limpiaba el acueducto, recuerda su esposa, María Alicia Rojas. “Era el hombre más noble, más humano. Era un campesino trabajador y honrado”. Lo mataron por la espalda en una madrugada del año 2005.
María Alicia Rojas habló en abril en una audiencia que presidió el magistrado Mauricio García Cadena de la JEP, Jurisdicción Especial para la Paz.
Fernando Serpa Hinojosa reconoció que él dio la orden de disparar contra Isnardo Landínez. Él era cabo del Batallón Luciano D’Elhuyar, en San Vicente de Chucurí. “Yo soy el culpable”, admitió. Serpa aceptó que dio la orden al soldado Miguel Ángel Moreno de disparar contra Isnardo. Fueron tres disparos por la espalda.
Serpa no llevaba la orden de matar a Isnardo. “Yo tomé esa decisión en el sitio de los hechos”, admitió.
Siquiera sucedió con Abelardo presidente
El mal olor de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI)
Farc, ELN y narcos llevan gran ventaja en el uso de drones
Los primeros 100 días de Abelardo
La hora de la energía nuclear
La política exterior sigue su marcha…
Julián Ruiz........
