Gran desafío
El comienzo del nuevo gobierno puso de presente algo que, por sabido, no deja de sorprender: el futuro es imposible de predecir. Se pueden tener los planes más elaborados -o los más improvisados- y, al final, la realidad termina determinada por los acontecimientos menos esperados. El presidente De La Espriella (ADLE) se precia de ser una persona disciplinada y de planear cuidadosamente sus acciones.
La forma como desarrolló su campaña así lo confirma. Sin embargo, apenas dos días después de su posesión, cuando muchos de los funcionarios recién nombrados ni siquiera conocían sus oficinas, todo cambió abruptamente por cuenta del terremoto. El país y el gobierno quedaron enfrentados, de un momento a otro, a un desafío de inmensas proporciones.
Lo que ADLE hubiera previsto para sus primeros........
