La apuesta logística que el país no puede aplazar
Cada vez que se habla de competitividad en Colombia, la conversación termina en el mismo lugar: necesitamos más carreteras, más puertos, más trenes. Y es verdad, la brecha es real.
Pero hay otra conversación, igualmente urgente, considerablemente más barata y prácticamente ausente del debate público, que el próximo gobierno debería poner sobre la mesa desde el primer día: que hacer con la infraestructura que ya tenemos para que funcione mejor. Los números del diagnóstico están disponibles y duelen.
La Encuesta Nacional Logística 2024 del Departamento Nacional de Planeación (DNP) lo deja en blanco y negro: de cada 100 pesos que factura una empresa colombiana, 15,6 se destinan a actividades logísticas como transporte, almacenaje e inventarios. Eso es mejor que el 17,9% de 2022, y hay que reconocerlo. Pero la meta que el propio país se trazó era llegar al 9,5%, un nivel comparable al de nuestros competidores en el exterior.
Estamos lejos. Y la tendencia en los rankings internacionales confirma el rezago: en el último Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial, Colombia ocupo el puesto 66 entre 139 países, perdiendo ocho lugares frente a 2018. Mientras el mundo avanza, Colombia retrocede en el escalafón.
El transporte es el rubro que más pesa dentro de esa estructura de costos, con una participación del 44,5% en 2024. Mover mercancía en Colombia sigue siendo caro, lento y complicado. Y eso no es solo un problema de las operaciones de transporte: los rubros de almacenamiento e inventarios representan el 22,4 % y 17,7 % respectivamente.
El gobierno actual tiene sobre la mesa el Plan........
