Primera derrota con la que todos ganamos
Antes de su elección argumenté que un eventual gobierno de De La Espriella sería un gobierno con mayores restricciones que uno de continuidad, pues encontraría un mayor contrapeso en otras instituciones.
El resultado de la elección del presidente del Congreso el 20 de julio tuvo ese efecto estabilizador: desradicalizará la agenda de política del gobierno, pues limitará su capacidad de cambio institucional y normativo.
Más que una derrota del futuro gobierno, se trata de una buena noticia para el futuro. Aunque hay quienes sostienen que el gobierno entrante podrá lograr sus ambiciosos objetivos a través de medidas administrativas, no hay tal: el Congreso sí importa.
Sin reformas legales el gobierno entrante estará más cerca de un fracaso. En las dos áreas más importantes de política a las que se comprometió........
