La ruta menos evidente hacia la cumbre
Hace algunos años participé en un proyecto que buscaba llevar al mercado una tecnología con potencial para atender un problema importante: la pérdida de densidad ósea.
La tecnología había sido desarrollada en una universidad y llegó a nosotros por medio de nuestra red de innovación abierta. El reto consistía en transformar ese conocimiento científico en una solución capaz de generar valor en el mercado.
La promesa era atractiva. En teoría, la tecnología podía tener aplicaciones como suplemento para revertir la osteopenia y la osteoporosis en mujeres. Sin embargo, validar una solución de este tipo en ese mercado podía tomar muchos años, requerir inversiones significativas y atravesar procesos complejos antes de llegar a una adopción........
