Ceuta, microcosmos experimental de lo que podría ser el resto del territorio español en poco tiempo
La Policia Nacional alertó del riesgo de invasión en Ceuta y La Moncloa se pasó por la entrepierna el aviso
Antonio Caño sobre las pifias de la izquierda española y lo que se le viene encima al PSOE
Da miedo pensarlo, pero es lo que parece. Nos hemos dormido en los laureles y ahora roncamos sumisos al son de las mentiras de los políticos, mientras hordas salvajes, ajenas a nuestra cultura, invaden el territorio español, gracias a que los gobernantes les han entregado las llaves de la nación para que se entrenen en materializar su amenazante sueño de reconquista de Al Ándalus. En estos momentos, tras la invasión del 30 de julio, consentida – o quizá pactada– por los gobiernos de España y Marruecos, miles de varones en edad militar y féminas en edad de procrear, campan a sus anchas hiriendo a policías, robando, asaltando domicilios, apaleando ancianos, masacrando gatos, violando a mujeres, colapsando los centros de salud, defecando en las calles, impidiendo que los niños salgan a la calle y ni siquiera puedan salir con las mascotas al parque, y muchos comercios permanezcan cerrados. Y, por si esto fuera poco, nos traen la propina de la tuberculosis, la sarna y otras enfermedades de la piel. Pero para los ministros que han ido a hacer el tour, mintiendo y riéndose en la propia cara de los ceutíes, y que ahora se niegan a comparecer en el Senado, como es su obligación, todo es casi normal. Mienten descaradamente, y nos llaman racistas por denunciarlo. ¡Pero cómo no vamos a volvernos racistas y xenófobos con todo este abuso desvergonzado que ya no se puede aguantar! ¡Es pura defensa propia! No tenemos mejillas suficientes para tantas bofetadas.
La clase política gobernante es una maldición de amplio espectro. Todo va mal en España. Su despotismo, su acoso constante a los ciudadanos, el expolio sistemático a las arcas del Estado, la corrupción a gran escala de las instituciones, la dejadez total de funciones y el total abandono de responsabilidades rebasa cualquier límite imaginable. Ni siquiera son capaces de defender nuestras fronteras, cosa que a lo largo de la historia del mundo han hecho incluso los gobiernos más nefastos y sanguinarios. Están tan podridos, que solo pueden funcionar con la mentira por delante. En realidad, es difícil conseguir un equipo de “ellos y ellas” tan ineptos, tan descarados, tan desvergonzados y tan cínicos, dispuestos a mentir en sesión continua y a cumplir con un relato oficial tan alejado de la realidad. ¡Pero lo han conseguido!
Son todos iguales, sin diferencia. Y no caigamos en el error de creer que se puede hablar de buenos socialistas en los que puede haber un atisbo de esperanza para que funcione la alternancia. ¡No hay socialistas buenos! Los puede haber mejores y peores, pero siempre de acuerdo a un........
