menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Federico Sánchez Arias: «El arte de meditar»

56 0
30.03.2026

Hoy día, con total seguridad podemos afirmar que la meditación es un instrumento imprescindible para el ser humano. En la actualidad, las personas que vivimos en el desarrollado «mundo occidental», estamos atrapados en un modo de vida caótico, totalmente alocado; disponemos del tiempo justo, el trabajo y.… poco más. Cada vez nos relacionamos en menor medida, y siempre vamos de forma apresura: los problemas del hogar, el trabajo, la familia, el tráfico, los amigos (si es que nos queda tiempo para ellos). Esta situación nos produce estrés, mal humor, provoca angustia y ansiedad, falta de comunicación. ¿Solución? A través de la meditación se podría, mitigar -incluso llegar a eliminar- gran parte del problema; es decir, de la situación a resolver, y la vida sería mucho más llevadera y plena.

¿Existe un sólo tipo de meditación? Por mi experiencia, diría que no. Lo importante es que la meditación nos aporte:

Se puede realizar en cualquier momento y lugar; cuanto más se practica más beneficios reporta. Con la meditación la mente se calma, se aquieta y nos permite comprender y solucionar aquello que nos preocupa; al estar más tranquilos prestamos más atención a lo que sucede a nuestro alrededor.

Con su práctica, se va adquiriendo esa paz interior, ese estado de serenidad que todos anhelamos, pudiendo irradiarla hacia el exterior. Esa paz interior se contagia a todos aquellos seres que nos rodean; por tanto, los beneficios son para nuestro ser y entorno. Podríamos afirmar que se produce el efecto dominó: al encontrarnos bien, los que nos rodean se contagian de ese bienestar y a su vez lo irradian en su entorno. ¡La magia de la vida o la Ley de la Resonancia!

Cuando meditamos es posible escuchar esa voz interior que habitualmente no podemos o queremos escuchar; lamentablemente, alegamos carencia de tiempo y esperamos que alguien desde exterior nos diga lo que es bueno para nosotros, sin sentir la verdadera sabiduría que emana desde nuestro interior, desde la conexión con la Fuente de la Vida.

Por tanto, la meditación nos reporta:

Paz Interior, serenidad, calma, equilibrio.

Razonar con más lucidez y coherencia.

Analizar los problemas considerando las ventajas e inconvenientes.

Ayuda a comprender a los demás, valorando y respetando sus opiniones, aunque no las compartamos.

Posibilita que nuestro ser se manifieste más sereno, comprensivo, generoso. Al incorporarla en nuestra vida diaria sus ventajas son innumerables.

Y lo más importante es que con la meditación vamos abriendo nuestro corazón y expresando nuestros sentimientos, que cada vez (lamentablemente) están más dormidos o........

© Periodista Digital