Entre el Cielo y el Infierno
Una vecina de Ceuta apalea a Marta Sanchiz por negar la invasión en Ceuta: “¡Ven y graba todo!”
En estas fechas se cumplen 10 años del fallecimiento de ´Angelito´, el que fue y sigue siendo el mejor amigo que he tenido en esta vida, y posiblemente en otras anteriores. Y no especifico la fecha exacta de su muerte, porqué solo Dios y él la conocen.
El 16 de agosto de 2016, encontraron el cuerpo de Ángel en su casa, en la habitación que hacía las veces de despacho biblioteca; quieto, frío, ausente… Llevaba varios días muerto sin que nadie se hubiese dado cuenta. Ese suele ser el patético final de aquellos que, como Ángel y un servidor, no solo no temen la soledad, sino que ´se enrollan´ con ella.
Nos conocimos con tan solo 3 años de edad, en el pequeño parque urbano al que nuestras madres nos llevaban a corretear. Vecinos durante toda la vida, coincidimos en el mismo colegio, y en la misma clase.
Juntos descubrimos la magia de la adolescencia. Compañeros de correrías y gamberradas; confesores mutuos de nuestros primeros pecados…; de nuestros primeros sueños, miedos y esperanzas. Parece que fue ayer.
Años y años, creciendo juntos, y luego, con los primeros achaques, también descubrimos juntos que nos estábamos haciendo viejos. Pero él, no quiso esperar y se fue antes, ahorrándose vivir el horror del bicho chino, y todo lo que vino detrás, que hicieron bueno el dicho ´las desgracias nunca vienen solas´, especialmente cuando aparece un chulo mala sombra, a engordar la cosa suya, a costa........
