Hoy celebran la muerte del pequeño Aylan
Tal vez muchos hayan borrado ya la imagen de su cabeza porque, aunque parezca que fue hace un siglo, solo ha pasado una década desde que la imagen del pequeño Aylan muerto en una orilla sacudió a la opinión pública y pareció generar un consenso frente al drama de las personas que huyen de sus países y se enfrentan a ese gran cementerio que es el Mediterráneo. ¿Lo recuerdan? Aquel niño con camiseta roja y pantalón azul que yacía en una playa de Turquía. Quizá la imagen le aboca a un lejano recuerdo. De indignación, de dolor, de empatía… Una reminiscencia de que el sufrimiento ajeno no nos daba igual ni mucho menos era motivo de alegría. Cierto que la clase política no hizo nada, pero la sociedad parecía más valiente, más dispuesta. No querían más casos Aylan en las costas europeas.
Han pasado casi 11 años de aquella fatídica imagen y podríamos pensar que nada ha cambiado. Lamentablemente, en este caso, sí. Hemos ido a mucho peor. No solo porque sigue existiendo la misma ruta migratoria con los mismos riesgos, donde han muerto en esta década más de 30.000 personas, con nombres y apellidos, con sueños y un futuro arrebatado, sino que los distintos gobiernos europeos, aquellos que tanto parecieron afligirse con el drama del pequeño Aylan, no han hecho absolutamente nada para cambiar el futuro de las personas que han continuado tratando de llegar a suelo europeo. Porque esos intentos no van a cesar. Porque si a tu espalda solo queda hambre y muerte, no hay mar, por grande que sea, que detenga tus ganas de........
