Ayuso: visite nuestro bar
Ante la proliferación de áticos, anuncios de hostelería, circuitos de Fórmula 1, contratos con la Quirón, piscinas de olas y promociones inmobiliarias, cabe preguntarse cuántas Ayusos hay ahora mismo en funcionamiento. Y eso que estamos en vacaciones, con lo que no sería raro encontrar una Ayuso más en México, buscando los restos de Hernán Cortés a base de pico y pala, y otra Ayuso en Nueva York, inaugurando una academia de flamenco. A veces me pregunto si los avances tecnológicos en los sótanos de Génova han llegado al punto de clonar varias veces a Ayuso, como hicieron en su día con la oveja Dolly, o si la tecnología consiste simplemente en que Miguel Ángel Rodríguez la mira por duplicado al trasluz del porrón.
Lo más probable es que Isabel Díaz Ayuso tenga unos cuantos heterónimos, aunque no tantos como Fernando Pessoa. Al gran poeta portugués no le bastaba con su propia voz y se fue desdoblando en unas ciento y pico de personalidades poéticas diferentes, tres de ellas tan persistentes que no lo dejaban en paz ni en el baño. Alberto Caeiro, el mayor y el maestro de todos -incluido el propio Pessoa-, vivía en el campo y........
